Tendencias globales de viaje en 2025: Los viajes siguen posicionándose como una experiencia enriquecedora que permite desconectar del día a día y reconectar con lo que realmente importa.A medida que se aproxima la esperada temporada estival, el Barómetro Global de Vacaciones 2025 de Europ Assistance / IPSOS revela un entusiasmo creciente por explorar nuevos destinos en todo el mundo. Aunque el panorama del turismo continúa evolucionando y enfrentando retos como la seguridad, la incertidumbre geopolítica o la sostenibilidad medioambiental, los datos del estudio ofrecen una visión clara sobre las nuevas tendencias y la transformación de las preferencias de los viajeros.
Barómetro de Vacaciones 2025 – Principales conclusiones
Entusiasmo por viajar:
Viajar forma parte del estilo de vida en España, al igual que en muchos países europeos. De hecho, uno de cada cuatro encuestados realiza al menos tres viajes al año, lo que refleja una fuerte cultura viajera profundamente arraigada.
De cara al verano de 2025, el deseo de explorar y desconectar sigue muy presente: un 80 % de los españoles tiene previsto realizar al menos un viaje durante esta temporada. Esta tendencia se mantiene firme y estable, en sintonía con el entusiasmo viajero que se observa en el resto de Europa.
Sin embargo, hay una diferencia clave en las preferencias: mientras que muchos europeos optan por viajar al extranjero, más de la mitad de los españoles elige descubrir o redescubrir su propio país. Las vacaciones nacionales siguen siendo la opción favorita para disfrutar del verano, apostando por la riqueza cultural, natural y gastronómica que ofrece España.

En España, como en el resto de Europa, las vacaciones se viven con la expectativa de conectar con la naturaleza, relajarse, compartir tiempo con familiares o amigos y descubrir nuevas culturas.
Los españoles, además, destacan por su interés en aprender cosas nuevas durante sus viajes, haciendo del conocimiento una parte esencial de su experiencia vacacional.

- Por otro lado, uno de cada cinco españoles no viajará el próximo verano, siendo las limitaciones económicas el principal obstáculo, de forma similar al resto de los europeos.
Motivaciones para elegir el destino:
A la hora de decidir dónde viajar, el clima sigue siendo el factor principal tanto para los españoles como para el resto de los europeos. Le siguen de cerca las actividades que ofrece el lugar y la seguridad, que se posiciona entre los tres aspectos más importantes.
Además, en los últimos cinco años, la seguridad ha ganado peso como una de las principales preocupaciones al planificar las vacaciones.

Desde 2023, ha crecido notablemente el número de viajeros europeos —incluidos los españoles— que consideran el riesgo de conflicto armado un factor decisivo al elegir destino. También ha aumentado la preocupación por la situación política y social en los países a visitar.
La seguridad, entendida como protección frente a conflictos, atentados o robos, se ha convertido en el criterio más relevante a la hora de planificar un viaje. En este sentido, los españoles tienden a tener en cuenta más factores que el promedio europeo, y muestran un nivel de preocupación algo más elevado, siendo el miedo al robo el más habitual.
La inflación es el primer factor que afecta al entusiasmo de los españoles
a la hora de viajar. Además, son significativos los problemas de seguridad derivados de los conflictos y más de un tercio de la gente cree que
este problema puede reducir en gran medida su entusiasmo por viajar.

Presupuesto medio de las vacaciones:
El presupuesto medio de los españoles para las vacaciones de verano sigue siendo inferior a la media europea. La tendencia es positiva desde 2021,
lo que demuestra que el presupuesto para vacaciones se sigue preservando y sigue siendo importante.

Duración prevista del viaje:
El viaje de verano típico en España dura una media de 1,9 semanas, lo que refleja una ligera tendencia hacia estancias más cortas en comparación con el resto de Europa.
Los españoles optan con mayor frecuencia por escapadas de una semana o menos, mientras que los viajes de tres semanas o más son menos habituales que en otros países europeos.
Destinos de viaje:
Este verano, dos de cada tres españoles que planean viajar lo harán dentro del país. Esta preferencia por el turismo nacional es mayor que en la mayoría de países europeos, con excepción de Francia, Italia y Portugal, donde se observa una tendencia similar. La intención de viajar al extranjero entre los españoles sigue siendo baja, y cuando lo hacen, Italia y Francia son los destinos europeos favoritos.
La playa continúa siendo la opción más popular, aunque con menos peso que en el resto de Europa y un leve descenso respecto a 2024. En cambio, los viajes urbanos ganan terreno y marcan una diferencia clara: a diferencia de otros europeos, los españoles muestran menos interés por los destinos rurales y más atracción por las ciudades.

Elección de alojamiento:
Aunque los hoteles siguen siendo la opción de alojamiento más habitual para los viajeros españoles —al igual que para los europeos—, su popularidad ha disminuido notablemente respecto a 2024. En cambio, el camping gana adeptos y se posiciona como una alternativa en crecimiento.
A la hora de elegir alojamiento, los principales factores son los hábitos personales y la asequibilidad. Si bien los criterios medioambientales aún no son determinantes, han cobrado algo más de peso en comparación con el año anterior.
Tendencias de viaje:
A los españoles, como a los demás europeos, les atraen los destinos menos turísticos y el slow tourism. En España, hay una mayor afición a viajar para asistir a un evento o atracción concretos o en busca de aventuras.

La intención de adoptar prácticas de viaje sostenibles sigue siendo alta entre los españoles y se mantiene estable respecto a años anteriores. Sin embargo, ha disminuido ligeramente la elección de alojamientos con certificación ecológica.
En general, los españoles muestran una mayor disposición que otros europeos a adoptar hábitos responsables al viajar. Curiosamente, esta actitud no varía significativamente entre generaciones: los jóvenes no están más inclinados que los mayores a elegir destinos cercanos para reducir su huella de carbono.

En España, a diferencia de Europa, los principales incentivos para adoptar prácticas de viaje sostenibles son el acceso a ofertas o experiencias exclusivas, por delante de los beneficios financieros.

Uso de la inteligencia artificial para planificar o reservar vacaciones:
Cada vez más españoles recurren a la inteligencia artificial para planificar o reservar sus viajes. Aunque el uso aún está en sus primeras etapas, España se sitúa por delante de otros países europeos en la adopción de estas herramientas digitales aplicadas al turismo
Los españoles que ya han incorporado la inteligencia artificial en la organización de sus vacaciones la utilizan sobre todo para buscar información sobre destinos y alojamiento, más que otros europeos.

Además, casi uno de cada cinco ya ha recurrido a la IA para comparar ofertas de seguros de viaje, y se espera que esta tendencia continúe en el futuro con una intención de uso similar.
En conclusión, los españoles siguen viajando con entusiasmo, priorizando la seguridad, el confort y las experiencias cercanas. Aunque las estancias tienden a ser más cortas, crece el interés por el turismo urbano, el camping y las prácticas sostenibles. Además, la inteligencia artificial comienza a jugar un papel clave en la forma en que planifican sus vacaciones. Una forma de viajar más consciente, digital y adaptada a los nuevos tiempos.

















