¿Qué hacer si nos roban el móvil?

El robo de un móvil es una situación que uno de cada diez españoles experimenta en alguna ocasión. En 2021 se denunciaron un 20 % de robos más que en 2020; la cifra asciende a un total de 240 000 casos.

Los robos suelen producirse durante el verano y también en eventos con mucha aglomeración de personas. Por eso queremos darte una serie de consejos contra el robo para proteger tu teléfono móvil y que sepas cómo actuar si te ves en esta situación.

Pasos que dar tras el robo del móvil

Si se acaba de producir el robo de tu móvil o lo has perdido y no sabes dónde está, debes saber que cada segundo cuenta. En primer lugar, trata de mantener la calma y sigue estos pasos para recuperarlo.

1. Localizar el terminal

Parece que es algo obvio, pero mucha gente no trata de localizar su smartphone. Antes de poner denuncias o bloquearlo, llama a tu número. Es posible que alguien lo haya encontrado y desee devolvértelo.

Por otro lado, puedes utilizar la aplicación de Google Find My Device o escribir en el navegador web de Google “encontrar mi dispositivo”. En el mapa que se abre verás su posición, y también podrás hacerlo sonar remotamente durante cinco minutos. No te preocupes, porque sonará aunque lo tengas en silencio. Es importante que, si no tienes mucha batería, no lo hagas hasta que creas estar próximo a él.

Si tienes un dispositivo Apple, utiliza la app “Buscar mi iPhone”. Podrás ver la ubicación en tiempo real o la última registrada antes de apagar el teléfono.

2. Cancela tu SIM y pide un duplicado

Pedir un duplicado de tu SIM antes de anularla es uno de los primeros pasos que deberías dar. Algunos operadores te permiten hacerlo desde el control web. Sin embargo, en otros casos debes llamar por teléfono.

Esto es realmente importante para evitar una cara factura que tendrías que abonar tú y para que puedas recuperar tu número de teléfono. Además, protegerás tus cuentas, porque el ladrón no podrá recibir los códigos de verificación por SMS.

3. Cambia tus contraseñas

Es más que probable que en el móvil tengas iniciados servicios como Telegram, WhatsApp, Facebook, Instagram, Google o PayPal, entre otros. Esto es un riesgo para tu seguridad. ¿Por qué? Porque con la contraseña de Google podrán, además, ver las contraseñas guardadas en Chrome.

Muchos de estos servicios te permiten cerrar la sesión de modo remoto. Sin embargo, nuestra recomendación es que cambies la contraseña. Tras hacerlo, y de manera automática, se cierran todas las sesiones abiertas. Esto quiere decir que quien tenga tu dispositivo tendrá que volver a iniciar sesión, y probablemente no pueda.

Este es el motivo por el que hemos puesto en segundo lugar la desactivación de tu SIM, ya que para recuperar contraseña suele utilizarse la verificación por SMS. Ahora, una vez que la SIM está deshabilitada y hayas cambiado las contraseñas, nadie tendrá acceso a esa información.

4. Borra el contenido y bloquéalo

Si tras el robo de tu móvil lo das por perdido, es momento de pulsar el botón de borrado. No obstante, si tus datos personales son importantes, puedes hacer esto antes, para que el ladrón no tenga margen de maniobra. ¿Cómo hacerlo?

Ve de nuevo a «encontrar dispositivo» en Google y pulsa en bloquear. De esta manera, podrás cambiar la contraseña y añadir un número de teléfono y un mensaje. Si lo deseas, también puedes pulsar «Borrar». Esta opción elimina todos los datos de tu dispositivo si está encendido. En caso de que no lo esté, lo hará cuando se encienda la próxima vez.

Una vez que esto se produzca, no podrás volver a utilizar la función “encontrar mi teléfono”.

5. Denuncia en la policía

Al acudir a la comisaría vas a necesitar el código IMEI, que puedes obtener de diferentes formas. La más sencilla es conservar el embalaje original, ya que este código suele estar en una pegatina de la caja.

De lo contrario, puedes llamar a tu compañía telefónica para que te lo faciliten. Asimismo, puedes solicitarles que lo bloqueen porque ha sido sustraído. Con esto evitarás que el dispositivo pueda volver a conectarse a la red.

Estos son los pasos que tienes que dar para prevenir que te roben el móvil o para recuperarlo si ya lo han hecho:

  • No lo dejes a la vista.
  • Añade protección biométrica, contraseña o PIN.
  • Activa Localizar mi dispositivo.
  • Apunta tu IMEI y guárdalo en un lugar seguro.
  • Cifra su contenido, aunque esto hará que el dispositivo vaya más lento.

Como ves, hay varias maneras de prevenir el robo de un móvil; si te sucede, siguiendo estos pasos te resultará sencillo localizar tu smartphone. Sea como sea, contar con un buen seguro de móviles, como los que te ofrece Europ Assistance, puede librarte de más de un disgusto. Entre las coberturas que proporciona se encuentran no solo los casos de robo o daños, sino también los de bloqueo del terminal o las llamadas no autorizadas. ¡Anímate a descubrirlos!

Robo de identidad: Qué es y cómo evitarlo

El robo de identidad es uno de los delitos que afecta a más personas cada año. Se define como la adquisición no consentida de datos personales, como el número de una tarjeta bancaria (crédito o débito), número de la seguridad social, DNI, etcétera. Un fraude así engloba muchos tipos de información personal y su objetivo puede ser diverso. Por ejemplo comprar cosas, recibir un tratamiento farmacológico, robar dinero o realizar otras acciones no deseadas en tu nombre.

Tipos de robos de identidad, técnicas y señales de alerta

Este hecho delictivo suele ocurrir, sobre todo, en la Red; por ello, está dentro de los considerados como ciberdelitos. Además, en función de los datos personales que el ladrón sustraiga, podemos diferenciar varios tipos.

1. Robos digitales financieros

Son los más habituales. Los cibercriminales se hacen con el control de tus datos personales y tus cuentas, lo que provoca que sufras una pérdida económica directa.

Según la información que obtengan los ladrones y sus intenciones, su objetivo puede ser uno de estos:

  • Solicitar un préstamo u otros servicios financieros en tu nombre. El motivo es que no podrían acceder a ellos sin tu identidad. Si dejan de pagar, se añadirá en tu historial financiero y crediticio, por tanto, podrías tener muchos obstáculos para acceder a estos servicios en un futuro.
  • Conseguir los dígitos de tu tarjeta y usarla para pagos o compras no autorizadas.
  • Hacer una declaración de tributos fraudulenta, por ejemplo, IRPF, y obtener la devolución que te correspondería.
  • Controlar los movimientos de tu cuenta bancaria, tras autorizarse en la banca online como usuario en ella. Así, podrán llevar a cabo diversas trasferencias sin que te des cuenta.

2. Sustracción de datos médicos

Se sustraen estos datos para recibir un tratamiento médico o farmacológico que estaba destinado a ti. Este tipo de delito es muy habitual en Estados Unidos, donde el sistema sanitario es privado. Allí los gastos médicos se pueden disparar con facilidad, por eso estos robos son muy frecuentes.

En el mercado negro, en países como el citado, los historiales médicos cotizan muy alto. Quien se haga con el número de tu seguro médico puede acudir a consulta, conseguir una receta o interponer una reclamación al seguro. En el primer caso, la historia clínica del ladrón se incorporará a la tuya y pueden aparecer contradicciones que te alertarán. Del mismo modo, la información delicada que contenga se puede utilizar para dañar la reputación de alguien o para extorsionarle.

3. Suplantación de la identidad, robo delictivo y sintético

Si la finalidad de suplantar a alguien es una evasión penal, la motivación es evitar consecuencias jurídicas. De manera habitual, esto se produce cuando una persona da información falsa tras ser detenida.

Estos delincuentes pueden disponer de documentos oficiales expedidos por el Gobierno, a los que acceden de forma fraudulenta por medio de tus datos. Las consecuencias de un robo de identidad delictiva pueden durar varios años. De hecho, a menudo las víctimas lo descubren por casualidad.

¿Cuáles son las señales que te pueden alertar?

  • Alertas de inicio de sesión que indican un posible fallo de seguridad cibernética.
  • Movimientos inesperados en tu cuenta bancaria o tarjeta de crédito.
  • Alteración de la clasificación crediticia y denegación de un préstamo.
  • Acoso de agencias de cobro de deudas.
  • Denegación de la devolución de impuestos porque ya se han cobrado.
  • Discrepancias en el historial clínico.

¿Cómo protegernos contra el robo de identidad?

Un ladrón especializado en el robo de identidad suele encontrar personas vulnerables que no tienen la capacidad, medios o conocimientos para protegerse. Por ello, aquí te proponemos algunas prácticas de seguridad esenciales:

  • Usar la autenticación en varios pasos para dificultar el acceso a una cuenta.
  • No reutilizar contraseñas, de manera que si el ladrón se hace con alguna solo pueda acceder a una cuenta.
  • Limitar la cantidad de información que compartes en redes sociales. Esta es muy valiosa para personalizar los ataques de phishing, y puede revelar detalles con los que sortear las preguntas de seguridad.
  • Bloquear tu smartphone. Usar un PIN, patrón o contraseña evita que cualquiera acceda a tu dispositivo móvil. Esto es clave hoy en día, porque puedes estar conectado a la nube y tener información sensible en ella.
  • Utilizar una VPN cuando sea necesario. Protegerá tus datos si alguien intenta espiarte tras entrar en una red WiFi pública.
  • Comprobar con regularidad los extractos bancarios y financieros.
  • No confiar en desconocidos en la Red. Ante la duda, es mejor no abrir enlaces de ningún tipo. De hacerlo, puedes ser víctima de phishing pharming.

La clave para detectar el robo de identidad y minimizar los daños es, en suma, la vigilancia. Sin embargo, nunca está de más contar con un seguro como Ciberseguridad Plus, de Europ Assistance. Con él dispondrás de una cobertura de hasta 6.000 € por pérdidas en casos de robo de identidad, de asesoramiento mediante un portal de protección de la identidad y de mucho, mucho más. ¿Por qué no te animas a descubrirlo?

Testigos del coche: ¿los conoces todos?

Los testigos del coche se iluminan si tu vehículo tiene un fallo o una avería, además de cuando lo vas a arrancar. Pero ¿conoces qué quiere decir cada una de esas señales de alerta? Toma buena nota de este artículo. ¡Te lo contamos!

Guía sobre el significado de los testigos del vehículo

En ocasiones puedes notar que algo no va bien antes de que haya alguna señal. Sin embargo, la iluminación en rojo, verde o amarillo te indicará cuál es exactamente el problema. Por lo general, el color rojo quiere decir atención inmediata; el amarillo, que debes intervenir al detener el vehículo, y el verde tiene un carácter informativo.

No podemos decirte cuáles son exactamente las señales de alerta de tu vehículo, porque depende del año de fabricación. Los coches más modernos podrían tener hasta 100 testigos. Aun así, queremos mostrarte qué significan los avisos más habituales para que no peligre tu seguridad ni la de tus acompañantes.

Uno de los mejores consejos para el automóvil es leer el libro de instrucciones que lo acompaña; es la forma más sencilla de conocer el significado cada testigo.

Luz de freno de estacionamiento o freno de mano

Se enciende si has aplicado el freno de mano o de estacionamiento. Si no es así y se activa esta luz, el cuadro de mandos te avisa de que el nivel de líquido de frenos está por debajo del recomendado o que debes reemplazar las pastillas de freno.

Aceite

Se enciende al introducir las llaves en el contacto y girarlas sin arrancar el motor. Debe apagarse con el encendido, en caso contrario, has de revisar el aceite. El testigo sería indicativo de que la presión de este en el motor está por debajo de lo normal.

Es importante asegurarse de que esta luz se activa siempre con el contacto. Si no lo hace, existe algún tipo de fallo en la propia luz o en el vehículo.

Refrigerante

En ocasiones funciona de forma conjunta con el sensor de temperatura del motor. Si supera los 100 °C, se encenderá la luz. ¿Qué indica? Que el motor se ha sobrecalentado, lo que puede producir averías en la tapa de cilindros o la junta de la culata.

Problemas en la dirección

Si se enciende en rojo un testigo con un volante, el sistema eléctrico de asistencia a la dirección presenta un fallo. Es posible conducir sin dirección asistida, pero no recomendable porque se puede dañar el mecanismo de transmisión.

ABS

Este testigo indica una avería en el sistema de bloqueo de frenos. Al mismo tiempo, se enciende el icono del control de estabilidad, el cual no funciona sin ABS. Por otro lado, se desactivan las funciones de reparto electrónico de frenada y de bloqueo electrónico del diferencial. Al contrario que cuando interviene el ESP, el testigo del ABS no parpadea cuando interviene el sistema.

La avería suele localizarse en uno de los sensores que miden el giro de las ruedas.

Airbag

Un airbag es una bolsa de aire que forma parte del dispositivo de seguridad y que se monitoriza constantemente. En función de la antigüedad del vehículo, puede haber un testigo para cada airbag o uno que englobe al conjunto. Por regla general, la avería suele estar en las conexiones y no en la propia bolsa de aire. En algunos vehículos, el airbag se muestra mediante las iniciales SRS (Supplemental Restraint System).

Para repararlo se necesita personal especializado, sobre todo si el fallo se produce en un asiento. Además conviene acudir al taller a la menor brevedad posible, pues se podría activar sin ser necesario y provocar un grave accidente.

Fallo del alternador

Salvo en los vehículos que incorporan Start&Stop, el testigo se activará con el contacto dado y con el motor apagado. Pueden darse dos situaciones con esta señal luminosa:

  1. Que se encienda con el motor encendido. Quiere decir que el alternador no genera la suficiente tensión para proporcionar energía eléctrica a todos los sistemas del coche.
  2. Que la batería se descargue, aunque el vehículo esté en marcha. Significa que, una vez apagues el motor, no lo podrás volver a encender. Si la batería esté completamente agotada, es posible que el vehículo se pare incluso en movimiento.

Junto a todos estos avisos, también pueden darse otros que te avisan de un fallo en el cambio automático, el filtro de partículas o anomalías en las emisiones. Del mismo modo, podrás reconocer la luz que indica un bajo nivel de combustible o el alumbrado para la carretera.

En definitiva, conocer los testigos del coche te resultará de gran ayuda para solucionar cualquier posible avería. Y, si llegas a encontrarse en una situación así, recuerda: el servicio de asistencia de autos de Europ Assistance puede ayudarte en todo lo que necesitas. Te cubrirá en toda Europa y puedes hacerlo a tu medida, con coberturas como asistencia en carretera, remolque del vehículo sin límite de kilómetros, asistencia legal, asistencia médica, traslado sanitario y repatriación, y cobertura del vehículo de sustitución.

Todo lo que hay que saber sobre cuidar a un paciente de cáncer

El cáncer es una enfermedad que, por desgracia, puede irrumpir en una familia de forma totalmente inesperada. Los cuidados a un paciente de cáncer son fundamentales para que esa persona se sienta lo mejor posible. Aunque a veces puede ser bastante duro, no olvides nunca brindar tu amor y comprensión a tu ser querido durante el proceso. Es necesario apoyarle en todo momento y proporcionarle todas las facilidades y cuidados posibles para ayudarle en su arduo camino hacia la recuperación.

¿Cómo cuidar a una persona con cáncer?

La salud y el bienestar del enfermo son prioritarios en estos delicados momentos. Por lo tanto, si eres el encargado de cuidar a una persona con cáncer, debes ser cariñoso, comprensivo y estar siempre dispuesto a escucharle y ayudarle en todo lo que necesite. A continuación, puedes ver una serie de consejos sobre cuidados que son imprescindibles para apoyar al máximo a quienes padecen esta patología.

Crea una lista de tareas

Haz una lista con los cuidados que va a precisar tu ser querido. De esta manera, tendrás todo controlado y no se te escapará nada. Ten en cuenta que es fundamental seguir los pasos que te dicten los especialistas médicos.

Si no puedes encargarte de todos los quehaceres, asigna tareas a las diferentes personas que vayan a hacerse cargo del paciente: familiares, amigos, profesionales, etc. Gracias a esta lista, tendrás la tranquilidad de que nunca estará desatendido.

La comunicación es fundamental

No olvides que el paciente necesita comunicarse y tener siempre a alguien cerca para expresar sus sentimientos. Es muy importante que lo escuches y te comuniques con él constantemente. A veces, puede requerir su espacio y esto es algo que también debes respetar. Por eso una correcta comunicación es imprescindible para comprender sus necesidades en todo momento.

Sé proactivo

Infórmate lo máximo posible sobre la enfermedad, planifica bien los pasos que debe seguir el paciente, entabla una comunicación constante con los médicos para saber qué debes en determinados momentos, etc.

Es imprescindible que las personas que se hacen cargo de enfermos de cáncer sean proactivas, es decir, que tomen el control de la situación y, si es posible, puedan adelantarse a los acontecimientos. El enfermo se sentirá mucho más tranquilo y apoyado si ve que hay alguien que tiene todo bajo control.

Ofrece tiempo de calidad a la persona enferma

Todo no puede reducirse a recibir tratamientos y estar tumbado en una cama. Si moverse sin problemas, puede ser muy positivo para ella que, de vez en cuando, le regales algún que otro capricho. No tiene que ser nada espectacular. Dar un paseo, pasar un día agradable en familia o ver una película son buenas formas de desconectar y lograr que se olvide de la enfermedad por unas horas.

Pide apoyo

A la hora de cuidar a personas con esta patología, debes ser consciente de que es un proceso duro y complicado. Es necesario que te cuides lo máximo posible y pidas ayuda a familiares, amigos y especialistas siempre que lo precises.

No solo te hará falta ese apoyo para cuidar al enfermo, sino para no venirte abajo con el paso del tiempo. Desahógate con tus seres queridos de confianza o acude a un especialista en psicología si crees que te hace falta. Tu salud es igualmente importante y en estos casos es lógico requieras ayuda de los que te rodean.

Sé muy comprensivo

Debes tener en cuenta que la persona enferma pasará por días bastante malos tanto física como psicológicamente. A veces, te contestará mal o no tendrá ganas de hacer aquello que le pidas. Es fundamental que no te enfades ni seas demasiado negativo en este sentido. Comprende la situación por la que está pasando, dale su espacio y seguro que esos momentos de bajón los sobrelleva mejor que si muestras incomprensión y te enfadas.

Sé siempre positivo con el paciente

Hazle entender que la vida sigue, que esto es solo una piedra en el camino que debe superar y luego podrá continuar como hasta ahora. Habla con él de cosas cotidianas e inclúyelo en eventos familiares para que se dé cuenta de que todo puede volver a la normalidad si consigue superar la enfermedad.

En los momentos en los que se muestre más negativo, apóyalo, escúchalo y hazle ver las cosas desde otro punto de vista. Tú eres el que debe ayudarlo y hacerle sentir mejor cuando lo pase mal. Sé fuerte, positivo y optimista, la persona enferma lo necesita.

Los cuidados a un paciente de cáncer son imprescindibles para que se sienta lo mejor posible en todo momento. No olvides nunca ponerte en su lugar y ser muy comprensivo; asimismo, es importante ser proactivo y tomar el control de la situación por él. Una buena manera de hacerlo es contando con un servicio de asistencia como A Tu Lado, de Europ Assistance, que cubre los tratamientos oncológicos que sean necesarios. Además, brinda solución a otros muchos problemas relacionados: facilita información y ayuda, y cubre los gastos de material ortopédico, pelucas e incluso adaptación de la vivienda.